EL RECHAZO DE LA DISCAPACIDAD

12.10.2021

Pues sí, EL RECHAZO QUE PRODUCE LA DISCAPACIDAD EXISTE. Es real, no es algo inventado, no es algo infundado, no es algo imaginario, y quién dude de estas palabras que se lo pregunte a cualquier familia que viva con una persona con discapacidad día a día, y mas si esa discapacidad la tienen los hijos.

Es mucho más asumible social e institucionalmente que una persona anciana tenga discapacidad y/o sea dependiente. Nos han acostumbrados desde pequeños a que existan residencias para personas mayores, a que cuando envejecemos, enfermamos, y perdemos capacidades, y que el deterioro es normal....pero no nos han enseñado que existen muchísimos casos de discapacidad y dependencia en niños y adultos jóvenes y no tan jóvenes.

Muchos casos de esas discapacidades vienen de manera inevitable, marcadas y predispuestas ya desde el nacimiento, como son muchos de los casos de nuestra Asoc. y otros casos, son discapacidades sobrevenidas (por accidentes de trafico, o cualquier otro motivo), como tenemos en nuestra Asociación igualmente.

Pero en ambos casos, lo que si tenemos en común todas las familias que tenemos hijos en estas situaciones, es la soledad. La soledad en la que nos vemos envueltas cuando nuestros hijos/as son diferentes. EL RECHAZO.

Ese RECHAZO SOCIAL E INSTITUCIONAL que, queramos o no, va inevitablemente unido. ¿Si la sociedad no acepta la discapacidad infantil y juvenil y cierra los ojos ante ella, las instituciones que son llevadas por personas, como van a empatizar con ella?

La mayoría de las familias hemos visto cómo nuestra "red" de "amigos" y "familia" ha desaparecido o limitado muy considerablemente su presencia en nuestras vidas desde que nuestros hijos e hijas han recibido su diagnostico. Evidentemente, dependiendo de la gravedad y de las limitaciones de nuestros hijos, esas "misteriosas desapariciones" son mas amplias o no... (modo ironÍa ON)

¿Qué es lo que provoca ese rechazo de la gente hacía nosotros cuando tenemos un hijo/a con discapacidad? ¿O cuándo un amigo sufre una discapacidad repentina? ¿Qué será que es lo que hace alejarse a la gente de nosotros cuando se supone que es cuando mas les necesitamos?

¿Será simplemente que no quieren ver ni vivir una realidad dura de cerca? ¿Qué ya no encajamos en sus planes? ¿Qué nuestros hijos son una molestia? ¿Qué se avergüenzan de ellos o de nosotros? 

La verdad es que nunca lo sabremos, pero es una realidad que vivimos casi todas las familias con hijos/as con discapacidad (salvo honrosas excepciones). El hecho de no saber porque la "familia" y "amigos" se comportan así, nunca lo sabremos, porque la gente tiene ese gran defecto de ser socialmente correcto, defecto que las personas que vivimos REALIDADES DIFERENTES no solemos tener, ya que relativizamos mucho mas lo importante. 

Así que solo nos queda lugar a la imaginación, a las suposiciones, y cómo no, a la decepción y depende del grado de "amistad" o relación familiar, a la rabia por esas formas de actuar (o de no actuar mejor dicho ) 

Luego ya sabemos, los malos y los raros, somos nosotros, " es que desde que tiene lo del niño/a se ha vuelto de un raro... " encima eso tenemos que oír.... 

Pues si esto nos hacen las personas que antes eran cercanas,¿que no harán las instituciones Públicas a las que les importan una mierda nuestros hijos y no se cortan una mierda en demostrarlo día si y día también recortando en derechos en educación y sanidad para nuestros hijos e hijas?

Existen batallas perdidas, y son las actitudes que deciden tomar los demás con nosotros por la situación de nuestros hijos, duelen, claro que duelen, pero no se puede obligar a nadie a que quiera a sus nietos, a sus primos a sus sobrinos, o que sigan contando contigo en la cuadrilla si ya no quieren. Los limites los tienen ellos, no nosotros, ni nuestros hijos. Es bueno tarde o temprano ver las caretas de la gente aunque joda. 

Pero no olvidemos que existen otras batallas que podemos seguir ganando, y son las batallas institucionales, esas en las que sí podemos y debemos intervenir. 

Hemos formado una gran familia, una nueva familia, de las que no falla. Que esta por encima de todo, que lo que nos une es algo tan fuerte y tan grande, que nada ni nadie lo va a romper. 

EDUQUEMOS A NUESTROS HIJOS PARA QUE NO SE REPITA LO QUE HEMOS VIVIDO. 

QUE NO RECHACEN LA DISCAPACIDAD. 

INCLUIR Y NO EXCLUIR. 

Asoc. Lagundu Euskadi